martes, 11 de abril de 2017

Oda al refugio antisocial relativamente inútil.

Soy capaz de deciros la gran parte de los sucesos de la carrera de armamento en la Guerra Fría. Con el nombre de los misiles incluido. El año de la creación de la Federación de Mujeres Cubanas. El objetivo de la filosofía cartesiana. Cómo calcular los aumentos de una micrografía electrónica de una célula hepática. Sería capaz hasta de identificar los orgánulos de esa célula. Y explicar sus funciones. Elaborar una propuesta formal para el ayuntamiento en inglés, con partes señaladas y todo. Explicar las diferencias entre el yo lírico y el yo poético. Con ejemplos. Calcular la probabilidad de vuestra muerte. 1. El área de vuestro sofá con una integral. Desarrollar el sentido de vuestra vida según Heidegger, Camus, Minsky y Nietzsche. Explicar los símbolos en todo el Romancero gitano de Lorca. Y más, en toda la poesía de Machado. Y de paso mencionar que Blas de Otero era un poco pedófilo. ¿"Me gustan las niñas una barbaridad"? ¿De verdad pensabas que se iban a estar callados, Blas? 

Si los expertos de una disciplina determinada tienen acceso a los mismos hechos, ¿Cómo es posible que pueda haber desacuerdo entre ellos? Y, ¿hasta qué punto podemos afirmar que Lee Harvey Oswald fue el asesino de John F. Kennedy? ¿Qué relación tiene Trainspotting con la filosofía existencialista del s. XX? ¿El número áureo con El Partenón?What about the hypocrisy during the Victorian Era reflected on The Importance of Being Earnest by Oscar Wilde? ¿Y las paradojas personificadas, como Agilulfo y Gurdulú en El caballero inexistente de Ítalo Calvino? Es como los dos mundos opuestos en Tres sombreros de copa de Mihura, ¿verdad? Pero, eh, ¿qué método es más efectivo para determinar las proteínas en la leche? Podría responder a todo eso, en más o menos carillas, en más o menos tiempo. 

Pero no puedo hablar contigo y respirar a la vez. Ni sentir nada.

viernes, 9 de diciembre de 2016

tu perrito librepensador

Últimamente, mi capacidad para descubrir paradojas en el pensamiento humano ha vuelto a aflorar para constatar una nueva teoría.

Esta, en concreto, es bastante auto-crítica, contemplando mi tendencia a llevar la contraria.
He podido comprobar que, el debate, tanto como ejercicio de oratoria como a nivel de discusión ordinaria, no es más que una muestra más del palpable egocentrismo humano que caracteriza nuestro comportamiento usual. 
Es muy sencillo. En la sociedad globalizada, hemos creado ciertos círculos de interés en los que priman diferentes distinciones . En una discoteca un sábado por la noche, la mejor es la más guapa, la mejor vestida y la que mejor baila, ¿por qué sino nos pintamos como puertas antes de salir de fiesta? Correcto e indiscutible. De esta misma manera, existen círculos en los que prima el grado de conocimiento por encima del grado de coincidencia con los cánones de belleza actuales. Círculos en los que, como actividad habitual, encontramos el debate. Debate sobre la situación política española actual, sobre hasta qué punto el giro al socialismo de Fidel consiguió esa Nueva Cuba de la que todos hablaban, sobre la ética que deben guardar las empresas y lo fieles que son a dicha ética cuando hay beneficios de por medio... Un poco de todo. En este círculo de interés, el/la mejor es el más inteligente o, en su defecto, aquel con más conocimiento del tema a debatir. Y si no sabes del tema o no eres lo suficientemente espabilado como para seguir la conversación sin que se note mucho tu déficit de formación, te quedas como lo que viene a ser la fea (o el) de la fiesta. Así mismo, podríamos hablar del debate como una auténtica pasarela de vanidades intelectuales y presuntuosos argumentos cargados de horas de lectura e investigación. 

Una vez reflexionado esto, espero que podáis comprender que ya no me resulta fácil soltar mi opinión en un blog que todo el mundo puede leer, pues sería por mi parte todo un acto de narcisismo, además de un atentado a mi propio pensamiento. Lo cual no quiere decir que vaya a dejar de escribir aquí, sino que mi opinión debe estar muy arraigada y fundamentada para soltarla al oscuro y crítico vacío, añadiendo el factor de que, como pensadora constante, estoy desarrollando y evolucionando continuamente todas o la mayoría de mis ideas y es muy fácil que mi opinión respecto a un tema cambie radicalmente en cuestión de días.

Gracias, de todas formas, a quién lee y apoya a estos diez dedos que vuelan solos por el teclado y que, la verdad, saben tan poco como yo. 


domingo, 22 de mayo de 2016

Muy tranquila

Imponiendo una dictadura en mi mente, 
tu partido único
haciéndose propietario de cada aspecto público y privado de mi vida. 
Haciendo que recuerde en cada momento cada detalle
de la política en la que me he sumergido. 
Tan rápido avanzaron las tropas sobre las piernas torcidas
de los soldados muertos,
y tan rápido
aparentemente
dejaron un rastro de miseria, ruinas y devastador paisaje. 

Contrastando con las flores,
el polen flotando, los ruiseñores,
los verdes caminos, los ríos claros
y el azul "cielo gallego" que se refleja en los ojos
de los amantes
hay dolor, barcos hundidos, sangre. 


Pálida, anémica, colgada de un ligero hilo 
sobre el más profundo abismo jamás imaginado
por la mente humana. 
Sin aliento, muriendo. 
Débil.


Cayendo en picado,
dramáticamente,
sin remedio y
sin nadie que espere a recogerme.
Y soñando un vuelo
de vuelta a la luz del sol,
al deseo más básico del ser:
amar
y ser amado

domingo, 15 de mayo de 2016

I rather be a rebel than a slave. ♀=♂

Antes de empezar a leer me gustaría que tuvieseis en mente la primera imagen o idea que se os viene a la cabeza cuando alguien pronuncia la palabra "feminismo" o "feminista".


Sí, eso. Reténlo.

En los últimos años el concepto de feminismo se ha denigrado notablemente. Básicamente se está confundiendo con otro término que se aleja tanto de la igualdad como el propio machismo. El hembrismo. Me enfada, en concreto, que se hagan llamar "feministas" personas que consideran que el poder de la sociedad lo debe llevar un único sexo, que la supremacía de las mujeres (u hombres) debe ser considerada positiva e incluso llevada a cabo. Personas que ponen sus derechos por encima de otros.
Estupendo. Considerando que te quejas todos los días de personas que ponen sus derechos por encima de los tuyos, ese comportamiento es sumamente lógico. Dí que sí, guapa.
Desde luego, es una posición bastante hipócrita (me remito a lo ya dicho; creo que es suficiente argumento) por parte de mujeres ensalzan sus derechos por encima de los del resto de mortales con la excusa de... ¿Qué? ¿De que somos mejores? ¿De que tenemos más capacidad? ¿De que, como parimos, decidimos? No podemos hablar de "El miedo va a cambiar de bando" porque, para empezar, no deberíamos barajar el miedo como arma en contra de NUESTROS IGUALES. Y en segundo lugar porque, si ya era una estrategia poco inteligente cambiarle el género a unos argumentos que atentan contra los derechos de un sector de la población para, como dicen ellas, "cambiar de bando" esa superioridad injustificada, es bastante más estúpido partir de una mentalidad de víctima para defender tus derechos contra un abuso, apoyando entonces la superioridad del sexo masculino pues, si hay miedo es porque se supone que somos débiles. Y que yo sepa, ni hay miedo ni somos débiles. Por lo que, por favor, dejad de abogar por la superioridad de las mujeres porque no deja de ser sexismo, el mismo tipo de sexismo que criticáis,

Dicho esto y habiendo dejado claro que el feminismo se basa en una igualdad de derechos entre ambos sexos (por mucho que digan las cuatro chavalas que ni se han molestado en buscar el significado de su tan ansiosa lucha en el diccionario) continuo con otro mal uso que se le da a este concepto. Últimamente se juega mucho con el sensacionalismo de esta palabra, con el, "soy feminista y molo", con los argumentos pobres en contenido que buscan miradas y aplausos. De eso también me estoy hartando. De que seas feminista por dejar de maquillarte, por dejarte pelos en las piernas, por "liberarte de los estereotipos a los que te condiciona la sociedad" (que por cierto, no sé de donde habéis sacado la frasecita de mierda pero cambiad de argumento, please). Sinceramente, no creo que el feminismo se vea reflejado en esas tonterías, creo que el feminismo es bastante más que dejarte los pelos de los sobacos. Está bien eso de que no tengas que maquillarte solamente para que los tíos te miren más y todo eso. Pero poner de manifiesto que no me pinto la raya del ojo para impresionar al moreno de la esquina no me hace más feminista que se la pinta porque le ha dado la gana y no dice nada. Porque no estamos hablando de reivindicar cómo de pintada lleves la cara al salir de casa ni por qué, sino los derechos de mujeres que, en más de una ocasión y durante muchos años, se han visto infravalorados frente a los de los hombres. Por tanto de nuestras libertades individuales como vestir con lo que queramos y maquillarnos como queramos, sin preocupación alguna de lo que digan hombres o mujeres. Y para esto se deberían acabar un poco los (aún) tabúes del cuerpo de la mujer. Que una teta no deja de ser eso, una teta. Y punto. Si fuese una teta de hombre dejaría de escandalizaros pero, eh, eso el Instagram no lo censura.

Y sinceramente, no veo el núcleo del problema en los hombres ni en las mujeres en concreto. Está claro que es un problema que todavía haya (y no pocos, por desgracia) hombres que superponen sus derechos a los de las mujeres. Y también es un problema que las propias mujeres aceptemos el machismo y lo incrementemos sin darnos cuenta. Sí, son problemas pero derivan del mismo. Que distinguimos a las personas por su sexo y no por otra cosa. Por ejemplo, en el Congreso de los Diputados y en el Senado hay un 60% de hombres frente a un 40% de mujeres. Y, ¿hasta qué punto podemos hablar de desigualdad? Si resulta que, en este caso, hay mayor cantidad de hombres con conocimientos políticos y habilidades oratorias que mujeres, entonces es un porcentaje correcto, y si en Honolulu hay más mujeres con dichas características que hombres pues el porcentaje cambiaría. Y si hablásemos del porcentaje de gente con gafas frente al porcentaje de gente sin gafas en el Parlamento Europeo o del porcentaje de rubios y morenos en altos cargos directivos de Inditex seguiría siendo una diferencia insustancial. Sí. sí, hablemos del techo de cristal, de las diferencias salariales y todos los problemas tangibles y que llevan siendo tangibles ya un par de añitos y seguiré recurriendo a la misma solución: Cortar de raíz las diferencias entre hombres y mujeres, que dé igual quién corra sin camiseta y que dé igual quién se maquille, quién ascienda más en puestos corporativos y quién lo haga mejor en los deportes. No se trata de eso, se trata de no hacer distinciones según el sexo sino según factores determinantes para el ámbito del que hablamos. Una vez hayamos cambiado la mentalidad retrógrada que todavía sigue muy presente, habremos cambiado la situación del techo de cristal y las diferencias salariales. Y no es una solución a corto plazo, ni tampoco el efecto que se busca es a corto plazo, todo lo contrario.


sábado, 22 de agosto de 2015

Aboulomania

¿Creéis en el destino? Esa fuerza natural que nos empuja a hacer distintas cosas con una finalidad concreta y premeditada, y por la cual se supone que cada cosa que nos ocurre estaba ya dictada.

Hace no mucho solía decirme a mí misma que cualquier cosa que me pasara, fuese lo que fuese, pasaba por alguna razón. Como si hubiese una fuerza superior a todos nosotros, ni siquiera concebible por el pensamiento más abstracto, que ponía una diminuta pesa en una balanza y que equilibraba mi insignificante vida.  Me contradecía en otras ideas que gozaban de absoluta lógica, por lo que dejé de creer en el destino. No hay ninguna anécdota que pueda contar para decir que he vuelto a creer en el destino, porque no es así. 
Simplemente he adquirido un pensamiento frío, calculador y crítico. Lo cual, queridos Watsons, me ha llevado a relacionar mi banal idea con una de las paradojas más famosas de la historia. Ha servido como inspiración para éxitos taquilleros de Hollywood, y no tan taquilleros. Se llama "la paradoja del viaje en el tiempo" y suena a ciencia ficción  exactamente por lo que acabo de comentar de Hollywood. Quiere decir que si en el hipotético caso de que se pudiese retroceder en el tiempo, cualquier cambio afectaría a nuestro presente. Es decir, si voy al pasado y mato a mi abuelo (no penséis con lógica, es un pensamiento paradójico) mi madre no existiría, y por tanto yo tampoco. Es decir, mi supuesto destino cambiaría a pesar de estar presuntamente escrito. Esta idea ha supuesto pensamientos relacionados con la misma como los universos paralelos. Sé que sigue sonando a ciencia ficción. 
Por un momento, piensa que cada decisión que haces crea un universo paralelo. Por un momento, tus padres se divorcian y debes ir con uno de los dos. Una cosa distinta pasará si vas con uno u otro. Una de las más firmes candidatas a mi película favorita trata de esto. Es una de esas "no tan taquilleras". Se llama "Las posibles vidas de Mr. Nobody" y alguien me la recomendó en algún momento, pero no me acuerdo ni quién ni cuándo. Qué caprichoso es el destino, ¿eh?






martes, 30 de junio de 2015

High time.

Por momentos me veo desaparecer.
Miento; ni siquiera veo.
Se me nubla la vista y no siento nada.
Caigo, pero ¿dónde?


Este último año me he adaptado en extremo a mi condición de soledad. Esto no significa que estuviese sola, sino que simplemente lo era. O soy. 
Me hundía profundamente en mis apuntes, intentando resurgir en al menos una parte de mi vida. Mi letra, cursiva, luchaba por seguir siéndolo, ya que por momentos esa letra redondita, tan insustancial, se apoderaba de mi caligrafía, y con ella, mi expresión escrita. 
Mi obsesión por ese "señor 8" que tenía en mi mente, un número con corbata, bigote y raya al medio con cantidades ingentes de gomina, y el miedo incontrolable por ese chiquillo endeble y desaliñado que era el 7. 
Y era solo una media. Un estúpido número. Un número entero, natural, real. Y lo sigue siendo.
Pero me sigue dando miedo.

Quizás sea solo la caída estrepitosa de mi gaviota de madera. O el cambio del adjetivo, que siempre colocaba antes del sustantivo, con fines estéticos, y ahora va siempre siguiéndole. Como si una característica fuese poca cosa.
Quizás todo va simple y complicadamente deprisa. Quizás soy yo, que soy lenta. Que me he vuelto una misántropa y una anciana en potencia. Que me he vuelto loca.
O que me he perdido.

Y que me buscaba en las poesías de Juan Ramón Jiménez, de Machado, Cernuda e incluso el aclamadísimo Lorca. Ni en Benedetti me encontré. Y en obras de Menandro, Plauto, de Buero-Vallejo y hasta de Castelao. Me busqué en Pimpinela, en cada frase. Y mi profesora de lengua me buscaba, tambien, desconociendo el paradero de aquella de quien le hablaron. 
Me busqué en las reflexiones de Platón, Maquiavelo, Hume, Nietzsche y Schopenhauer. Y casi me pierdo más.
También en Tarantino, en Kubrick, Buñuel, Guy Ritchie... Y nada. Lo mismo con The Smashing Pumpkins, Pulp, Soundgarden, Death Cab for Cutie, Gorillaz y tantos más.

Y todavía nada ni nadie me ha encontrado. Y, como se suele decir, aunque no me guste decirlo: "Si no lo sé yo...".



Gracias, y espero no haber parecido demasiado demente. Ah, y sobra decir que esta es la causa por la que no he escrito tan a menudo. La inspiración fluye poco por aquí arriba. 

domingo, 26 de abril de 2015

Is there anybody out there?

Desde que era pequeña me daba miedo la inmensidad.
Mientras que a los niños normales les daba miedo la oscuridad, el monstruo de su armario, las arañas y esas gilipolleces, a mí me aterroriza la inmensidad. Me estremezco al ver una imagen del océano y no duermo en toda la noche si veo un documental sobre el espacio exterior. Agujeros negros, vida inteligente, años luz, teoría de la relatividad, Puentes de Einstein-Rose, gravedad, espacio-tiempo, Punto Frío, materia oscura, dimensiones... Aquello que escapa a la mente humana, a las matemáticas, a la física, a la química y a cualquier ciencia. Demasiado grande. Todo envuelto en una radiación cósmica de más de 2000 grados Kelvin (esos que tienes que sumarle 273 a los Celsius, sí). 
Hasta hace poco estaba haciendo un trabajo de investigación. Competía con chicos y chicas que comenzaban su trabajo diciendo: "Desde que era pequeña quise ser astronauta". Cuando lo leí comencé a reír, y como respuesta a su pregunta de por qué, dije: 

-De haberlo sabido, hubiera empezado diciendo que cuando era pequeña me daba miedo la inmensidad.

jueves, 5 de marzo de 2015

SEVEN NATION ARMY

Segunda Guerra Mundial, La Gran Guerra, Guerra de Vietnam, Revolución Francesa, Guerra de los Cien Años, Guerra Civil Española, Guerra del Golfo Pérsico, invasión de Iraq, Revolución rusa (1917), y sin ir más lejos el conflicto en Ucrania. 

La guerra civil de Sierra Leona destacó por el uso de niños soldado, lo cual hizo que dicho caso fuese debate en mi clase de Historia. Estos niños fueron corrompidos mental y físicamente, las niñas usadas como esclavas sexuales y ahora, que son adultos siguen formando parte de estos grupos militares o se han reformado como personas (una minoría) , y en el caso de las niñas, actualmente son putas por lo general. A pesar de lo demencial que me parece esta práctica (como todo ser humano en sus cabales), no fue eso lo que me llamó la atención. La profesora nos puso un reportaje bastante carente de sustancia, pero de todas formas conseguí sacarle provecho. Advertí una repetición de la misma frase en varios de los entrevistados: "-Para nada queremos que vuelva a haber guerra, hemos aprendido la lección." "-Las consecuencias de la guerrilla fueron devastadoras, tanto para nuestra gente como para la situación de Sierra Leona." 
Esta gente es considerada por nosotros mismos inferior porque no ha recibido nuestra educación de élite y no Pensé que si todas las personas tuviesen esa conciencia, el mundo no estaría tan sumamente podrido y vacío. En cambio, nos dedicamos a volver a tropezar con nosotros mismos y partirnos la cara los unos a los otros. Y nadie sabe muy bien por qué, porque viene de lejos quizá, porque está en nuestra naturaleza querer ser mejor que el vecino. Porque si tenemos pies, ¿por qué no pisar? Y si tenemos puños, será para dar puñetazos, ¿no? Y si tenemos dedo corazón, se lo sacamos al contrario como si esto demostrase superioridad... Porque es lo que hace, ¿verdad? 
Y la conclusión siempre está donde siempre, en nosotros. En que somos demasiado kamikaces, demasiado egoístas y demasiado ciegos para ver que ese de ahí delante se está muriendo, y no sólo eso, sino que nuestras manos están manchadas con su sangre. 
Estas manías que tenemos son totalmente incomprensibles. Nos encanta pudrir cosas, en cambio si nos dan un yogur caducado, está claro a donde tiene que ir. A la basura. Puede que nosotros debamos ir también.


domingo, 2 de noviembre de 2014

¿Hago bien plantando flores en este jardín bodrio o estoy loco por hablarles de amor en tiempos de odio? -Rafael Lechowski

Hay algo infinitamente más fuerte que un ideal o un pensar. Puedes ser un entusiasta del heavy metal, mientras que tu mejor amigo solo baila bachata y reggeaton. Pero sois mejores amigos, no hay nada en contra de ese lazo aparte de esa estupidez adquirida durante años en este jardín de flores podridas que llamamos mundo.
Surge entonces la pregunta de si los sentimientos son simples espasmos de las neuronas, caprichos cerebrales o tonterías que se inventaron los poetas hace más de mil años. Entonces eres calificado, con la tradicional rigidez etiquetadora que caracteriza nuestra sociedad, como romántico, clásico y sensiblero o piedras sin sentimientos ni corazón. Ahora qué diga alguien quién es el que tiene razón de los dos, el que cree que el amor es "un cielo que en un infierno cabe, un veneno por licor suave", como Lope de Vega nos recitaba, "Cómo si se pudiese elegir en el amor, como si no fuese un rayo que cae y te parte los huesos", como sentenciaba Julio Cortázar, o no es más un movimiento cerebral en el córtex frontal que nos hace creer que la otra persona es lo mejor que ha podido pasar por nuestra vida.
La respuesta a la eterna pregunta no existe. Más que nada por que no se van a rendir ni los enamorados ni los científicos.
De momento lo que sabemos es que dicen que es bonito sentirlo. Luego queda pensar vuestro concepto de bonito y reinventar en función de ese concepto, otra definición de amor. Después, si os convertís en personas célebres podréis vender esa definición como quien vende un saco de patatas.
Bonito, ¿eh? 

martes, 2 de septiembre de 2014

¿Love is all we need?

TENEMOS EMPLEOS QUE ODIAMOS PARA COMPRAR COSAS QUE NO NECESITAMOS.- Tyler Durden in The Fight Club.





¿Realmente necesita el ser humano tantos bienes materiales para ser felices? ¿Puede tomarse el ascetismo como pensamiento filosófico en vez de purgamiento para una ascensión religiosa renacentista? Esta última pregunta ya ha sido considerada, y sí, el ascetismo pertenece a una doctrina tanto religiosa como filosófica, y no sólo el catolicismo a llegado a adoptar esta variante.
 Para los que no lo sepan, el ascetismo consiste en la negación a los bienes materiales y vivir únicamente con lo realmente necesario. 
Seguramente leyendo esto penséis que no le dais tanta importancia a los bienes materiales, también es posible que estéis leyendo esto en un smartphone de ultima generación o en un portátil Mac, etc. Bueno.
Hablando personalmente, tengo más cosas de las que necesito e incluso quiero. Muchas más. Me sobra media vida hablando de bienes materiales. Para empezar, aborrezco las televisiones. Es que no las puedo soportar. En el momento en el cuál me independice posiblemente no tenga televisión, y si la tengo sería de estas cutres que tienen nuestras abuelas que se ve una mierda y tiene cuatro canales. Total, ni veo el fútbol (otra gran distracción de la sociedad sumamente absurda), las noticias no son más que malas y me entero más por redes sociales que por otra cosa, y para no escuchar más que "la economía empeora", "otra mujer de mediana edad asesinada por su pareja", "el ébola sigue matando población tercermundista a velocidades de vértigo", "eclesiástico se recupera en el hospital ``milagrosamente´´ después de contagiarse con ébola" y esas cosas tan encantadoras, después de cuya retransmisión entendemos la depresión de Robin Williams. No sé, yo me suicidaría por eso.
Los portátiles u ordenadores me parecen más útiles, quitan de usar la televisión y dan información. Eso no lo critico. Los móviles son como ordenadores más pequeños, vale, no son inútiles, aún así no me gustan, pero por no ser hipócrita, teniendo en cuenta que yo misma lo uso bastante para simple comunicación. De todas formas sigue pareciéndome repugnante la imagen de un grupo de amigos que quedan entre ellos y en vez de hablar y socializar están cada uno con su móvil. Bueno, repugnante es una palabra suave. Para que me entendáis quizá sea preciso decir que ver tal imagen hace que devuelva mis propios órganos vitales. No sé muy bien si de la rabia o del asco que me dan. Puede que de ambos.
La cosa es que prefiero tener libros, y alimentación, y objetos a los que les voy a dar verdadero uso, y que me sean útiles, en vez de una televisión de plasma y HD y su puta madre en bragas verde lima. 


Abstenerse a llamarme comunista por pensar que el dinero y las personas están a niveles diferentes. Y que conste que no estoy de acuerdo con su régimen en ningún país. 

   


martes, 26 de agosto de 2014

El fénix que murió resucitando.

¿Os parece un comportamiento humano matar a otros inferiores simplemente por el gusto de matar? ¿Os parece humano robar las posesiones de una persona cuya vida ha sido destruida? ¿Os parece humano utilizar los sentimientos de la gente, su sensibilidad a unos hechos contra ellos?
No sé, igual la alienígena soy yo, y los políticos, eclesiásticos pederastas,militares, policías, banqueros, periodistas y la sociedad como concepto de mole mundial son mucho más humanos que yo.
Puede que sea menos humana por preocuparme por los que no lo hacen por mí, por ofrecer a quién no merece nada, por decir lo que pienso, ser sincera y no callarme nada, por intentar ser yo misma, por intentar ser mejor, por intentar dar lo máximo, por no dormir por ayudar a las personas. 

Lo cierto es que no, no soy tan buena. Contesto a mis padres, piso el cemento fresco, pinto la suela de mis zapatos con canciones, le saco el dedo corazón a las viejas que me miran al pasar, uso ropa de hombre ancha mientras las chicas de mi edad llevan tangas vaqueros y trozos de tela que apenas tapan los senos, cuando me quiero desahogar grito hasta quedarme sin voz, entonces me callo porque no hay más opción, a veces no puedo evitar preocupar a la gente porque me notan algo malo, a veces no actúo bien, a veces me comporto como una ignorante y una estúpida, a veces como una sabelotodo insoportable, a veces soy demasiado madura e intransigente, a veces infantil y ridícula.

Supongo que no soy tan humana ni menos que los políticos y todos los que he nombrado, y que tú, que seguramente también seas un perfecto candidato a la reencarnación en bicho bola o plancton o esas emocionantes vidas diminutas e insignificantes que todos hubiésemos querido tener. 
Supongo que hacemos tantas cosas buenas como malas, que todo es equitativo. Aunque en realidad no sabemos que está bien y está mal. ¿Tener sexo es malo? Es natural, naciste gracias a que tus padres echaron un polvo. ¿Aislarse es malo? Acabas encontrando lo que eres, lo que te gusta hacer y no hay distracciones; la gente no puede herirte. Puede que sea cobarde, pero nadie dijo que serlo fuese malo, de hecho, si alguna vez te dicen, háblales de su hipocresía por haberlo sido ellos y no admitirlo. Doblemente cobardes.

A veces soy hipócrita por no incluirme en mis críticas al ser humano. En realidad sí lo hago, pero critico más comportamientos que no son míos y aún así son humanos. Puede que me haya comportado así inconscientemente. Puede que yo sea igual que los otros y sea aún más estúpida por pensar que era diferente, que era un poco especial quizás, que tenía algo importante que hacer. Todos lo creen, ¿no? Puedes que trabajes en una gasolinera, que estés en la calle sin qué comer, con una vida sumida en lo monótono y que ya te hayas olvidado que de pequeño soñabas con hacer algo diferente, con innovar, con ser vanguardista. No por ello eres un perdedor, eres humano. Pero, ¿a cuántos niños habéis oído decir que de mayores querían ser humanos? Seguramente su madre les diría riendo: <<¿Qué dices tonto? Si ya eres humano.>> 

Tampoco es que estemos muy seguros de lo que es ser humano. Somos nosotros, pero ¿cuál es el concepto? ¿Tener pies, brazos, cabeza? Acaso un manco deja de ser humano? ¿Un cojo? Tampoco cuenta tener sentimientos, hay animales con ellos. También es cierto que lo somos, pero más evolucionados, una raza superior. Debo ser la única que piensa que eso suena un poco nazi. No sé, lo de raza superior... 
Llamadme rara.



viernes, 22 de agosto de 2014

HELL

Queridos religiosos del mundo, con todo el respeto, cariño y afecto que podáis imaginar, que todos los presentes sabemos que tenéis una potente imaginación, un enorme pene azul flotando por rojizos campos de hierba repartiendo golosinas a los niños, me da más confianza que vuestro dios. En el fondo están bien fundadas, quiero decir, habéis hecho un estupendo trabajo de publicidad predicando en el Ágora. No lo critico, admiro vuestra perseverancia en algo que no existe. Lo más divertido es que este utópico pensamiento en el que las zarzas hablan y los hombres, que ya les cuesta acertar meando, pueden apartar el mar para crear su exclusivo camino, se remonta a hoy en día, después de tantos filósofos intentando hacerles ver a las personas una realidad sobre la que reflexionar, seguimos siendo igual de gilipollas. En fin, nada más que decir que felicidades. De hecho, el fin de año es la celebración de que la mente retrógrada sigue en pleno auge. ¡Feliz 2014 años siendo estúpidos!¡Otro año más creyendo que un hombre barbudo y en taparrabos nos guiará a un paraíso de nubes y mujeres rollizas con sábanas translúcidas! 
Bueno, ya me he metido bastante con los católicos, toca el conflicto judío y musulmán. 
En realidad seguiré metiéndome con los católicos pero en un segundo plano. 
Bien. Hablemos de hipocresía. Hablemos de un pueblo que ha sido masacrado, mutilado y demás maniobras de tortura. Además no estoy hablando solamente del nazismo que ya supuso enormes pérdidas en el pueblo judío, ha habido muchas masacres a este pueblo en diferentes momentos de la historia, como en la Edad Media, una vez sucedida la masacre del nazismo, fueron perseguidos por toda Rusia, etc. Es normal que este pueblo entienda lo que son las pérdidas y por lo tanto sea justo y comprensivo a la hora de tratar un conflicto con otra religión. Pero, cómo ya he dicho incontables veces, el ser humano es estúpido, y si hay dinero y poder de por medio, es cínico; un comportamiento sumamente humano, por cierto. Así que, pudiendo llegar a un acuerdo adulto y justo, consiguiendo armonía entre ambas religiones, van y empiezan a bombas con los palestinos. Así podemos ver cada día imágenes de Gaza bombardeada. Pero desde luego vivimos en un mundo precioso. Luego, el judaísmo es prácticamente igual que el catolicismo, el origen quiero decir. Entonces cada uno se va por su lado, cada cuál más absurdo que el otro. Que tienen sus costumbres y que me parece perfecto, pero es exactamente la misma crítica hacia los católicos; creen en la utopía. El islam es lo mismo, la misma creencia idílica. Además, veo conveniente añadir que si el hombre musulmán puede practicar la poligamia, la mujer tiene su mismo derecho. Y si ella se tapa la cara por su religión, el hombre que haga lo mismo, y si no que no lo hagan ninguno de los dos. La mayoría de las religiones son machistas y es algo que la sociedad no debería soportar, y por encima se fomenta. 
De todas formas, seas musulmán, judío, católico o tu madre en bragas naranjas el fin es el mismo. Mueres y ya está. Lo que haya después te lo inventas ya que te has inventado esa paranoia de los salvadores y el paraíso.  


Antes de dar por finalizada la entrada, pido perdón a quién se haya sentido ofendido en lo que digo; es mi opinión.     






miércoles, 20 de agosto de 2014

El lugar donde viene a morir el amor

Enredadera que sube por un tronco torcido.
Las mejores cosas pasan cuando menos lo esperas, cuando estás tomándote una cerveza con amigos, o cuando acabas de llegar a un lugar totalmente nuevo donde todo el mundo es una mole gris sin rostro. 
Es mejor que no tenga nombre, así no pueden tocarlo, está a salvo. Sólo sabemos que sabe a café del negro y que suena al momento indicado, a rock sinfónico, a punk o a indie. Lo mejor es que nadie más puede saberlo.
Sabemos que se mira mejor bajo el objetivo de una cámara y que se está mejor tumbados en un balcón. Huele a libro viejo y a colonia masculina, a whisky con hielo y a chaqueta de cuero. A veces habla, de la música, que oye por los huesos y de los libros que devora. Habla de Tarantino, de la sociedad, de la inteligencia en las personas, de la apariencia y de lo que no se debe aparentar, habla con seguridad.
Se mueve con esa misma seguridad, con agilidad sorprendiendo en cada movimiento.
No tiene nombre pero es azul, más claro que la tinta de un boli y más oscuro que el cielo del norte, nosotros sabemos que color es y lo mejor es que nadie más puede saberlo, ni siquiera imaginándolo.

Mi perro buscando topos a ras de tierra.

The Wallflowers Crew

Me apuesto la vida a que cada ser humano que está leyendo esto alguna vez ha criticado a alguien. Aunque no se lo haya dicho a la cara (de hecho, normalmente esas críticas no constructivas son las que suelen decir a las espaldas), o simplemente lo haya pensado. 
Esto se debe a que nuestra querida sociedad, a la que pertenecemos, hemos construido con nuestras manos y mentes, y que, como buenos hipócritas, tachamos de injusta y absurda, ha creado una imagen de normalidad a la que ajustarse, en cada zona es diferente, viendo así que cuando más mundo conozcas más sabiduría tienes, si es que tienes mínima curiosidad y no rechazas cualquier tipo de cultura, típico en ignorantes e ingenuos al exterior de su pueblo natal.
Taza vista desde arriba.
Cuando vemos a una persona que no encaja en ese prototipo tendemos a pensar mal de él o ella. Todo depende porque si llevamos esa imagen al positivo, esa persona es idolatrada puesta en un trono de adoración del que no se mueve ni a escobazos. Pero una persona que le hayan cogido manía queda juzgado de muerte de por vida, como si su personalidad fuese una carga y lastre que le llevará al ahorcamiento y si escapa lo descogollan los vecinos en un motín medieval y si eso que agonice en la fosa común.

Taza vista como igual.
Nuestros padres nos acostumbran desde que somos lindos e inocentes infantes a que somos estupendamente diferentes y únicos y que los demás niños nos tienen envidia porque somos muy guapos y muy listos. Sé que no me equivoco. Nos han inculcado (a mí inclusive) un egocentrismo lujoso y exclusivo en humanos que hace a esta especie aún más encantadora. 
Guitarra vista desde arriba.
En cuanto se encuentra un objeto de burla se desgasta como unas zapatillas de deporte baratas y hasta que la suela no está agujereada y arrancada por la mitad, no dejamos de usarlas y de pisotearlas. Después de tal aberración a nuestros "iguales" podéis donar cinco euros a algún país africano y podréis sentiros solidarios y caritativos. Seguiréis siendo hipócritas y, humanos al fin y al cabo, pero lo importante es sentirse bien con uno mismo, ¿no?
Luego, cuando esas críticas salen a la luz en defensa de esa persona/suela de zapato, nos tiramos de los pelos en ser los primeros en ocultar lo que hemos dicho y diciendo que fuimos los primeros en defender a esa persona, que intentamos ayudarla y que no tenemos culpa de nada. Lo cual es incluso más ofensivo para esa persona, que ya no acusa a nadie porque su propia bondad le somete a callar de nuevo.
Guitarra vista desde el suelo.
También hay personas que crean un conflicto donde no lo hay, o habiéndolo hacen que éste sea mayor sin serlo, por llamar la atención, por puro vicio de hacerse la víctima, que todos, aún conscientes de ello o no, hemos actuado para dar pena y llevarnos algo de atención. 
Después de haber llegado aquí, a este punto de reflexión, es evidente que los valores humanos han quedado por los suelos. De hecho, mi reflexión sobre la estupidez humana ha llegado a dudar de los sabios del antropocentrismo, por lo menos en la sociedad actual se matarían todos al ver en qué habían concentrado su admiración. Seres que critican a sus iguales y que se imitan unos a otros, creando así una especie dentro de la humana, que busca ser superior y que tacha a los demás de "pringados" o "marginados" o lo que coño quieran, simplemente por no adaptarse a sus medidas de maniquí. 
Y eso, que os follen que yo, por lo menos, prefiero ser un animal salvaje a vivir en vuestro mundo de arcoíris y coloretes baratos. 

domingo, 17 de agosto de 2014

¿Son los principios tan importantes como los finales?

                                                                  The begin.

<<La primera palabra de un libro contra la última. El saludo de dos futuros amigos contra la dolorosa despedida en el lecho de muerte de uno de ellos. El primer llanto de un bebé contra el último suspiro forzoso de un anciano. Toda la vida está formada de principios y finales, de variantes y constantes que marcan la existencia de esta miserable raza humana. >>



Comencemos analizando el nacimiento. Somos ratas arrugadas y lloronas. Monstruitos de apenas tres kilos. Que quede admitido. Para nuestra madre somos pequeñas granadas de felicidad y armonía, pero no, somos monstruos.
A lo largo de esa vida que se nos ha sido concedida, vamos pensando, vamos reflexionando. Simplemente con ese razonamiento que llega al alcance de los niños, se hace magia. Puede que esa palabra haya sido mancillada, como muchas otras, por la raza humana. Se han creado estereotipos de la magia, se ha convertido en un término muy relativo. En este caso, con magia me quiero referir a la curiosidad que tienen. Esa inocencia hace que la magia surja sola de ellos. No son Harry Potter, solo son niños que sacan sus propias conclusiones, que se convierten en filósofos sin saber lo que es la filosofía y sin haber estudiado conceptos, solo imaginan lo que para ellos es esa vida, le ponen nombres a las cosas. Los adultos se han consumido en su rutina y se han cegado. ¿Acaso un perro, con cola, con pelo, orejas y hocico, les parece extraño? Para nada. Han visto miles, millones de perros en su vida. Incluso han convivido con ellos, les han personificado, hablando con ellos, dando cariño. Pero para un niño, ajeno a esa normalidad e indiferencia por las cosas típicas, se sorprende y se agita al ver a ese perro. Ustedes tampoco se sorprenden de verse reflejados en un espejo, mientras que hemos podido observar como, por ejemplo un gato, reacciona cuando se ve, cree que es otro gato. Supuestamente hace gracia porque somos superiores mentalmente y somos muy inteligentes. En realidad es un bello engaño que nos hace nuestra propia mente.
 
Caramelos de violeta muy presentes en mi infancia

Fotografía de unos antiguos carnavales





Una vez superada esa época preciosa de disfrutar de  los placeres cotidianos eliminados por la absurda rutina, aterrizamos bruscamente en la adolescencia, donde el único interés es llamar la atención, conseguir drogas a toda costa, utilizar los estudios como papel higiénico (en el mejor de los casos), escuchar música insufrible y tener un carácter agresivo, estúpido e ignorante. La clave para ellos es quejarse. De hecho, de no ser por la falta de madurez se les podría calificar como adultos, ya que estos hacen exactamente lo mismo, de hecho se quejan los unos de los otros. Una dulce ironía (e hipocresía) teniendo en cuenta la fina línea que los separa. Los adolescentes se quejan de la falta de libertad que les dan sus padres, de lo que cuestan los estudios, de que sus novios les abandonan en la trágica miseria y de que los bombardeos en Gaza acaban con la vida de un número muy preocupante de personas. Ah, no, disculpadme, eso último se la suda porque no tiene que ver con su egocéntrica vida. Mea culpa. 


Evidentemente no hablo de todos los adolescentes, los hay muy diferentes pero, por desgracia es el concepto de jóvenes que ha creado la sociedad y me duele decir que en muchos, muchísimos casos, le sobra razón. 
Espiga silvestre resistente al tiempo,
tanto atmosférico como
cronológico.
En su defecto, y comparando con la definición de adolescente situada arriba, los adultos se quejan, cada uno de la vertiente política al gusto. Los de izquierdas se quejan de los de derechas y viceversa, los republicanos se quejan de que hay una monarquía y los monárquicos se quejan de que los republicanos se quejan. Sin duda alguna, el caso es quejarse. Todo el país se queja de la poca libertad que da el gobierno, eso sí, la tregua es segura si hay un mundial de fútbol, el motín se distrae con una pelotita y dos palos. Estamos de acuerdo con que somos una raza perfectamente evolucionada. Los adultos también se quejan del poco tiempo libre que les dejan sus trabajos, de que sus mujeres y maridos se acuestan con otros y los triángulos, cuadrados y hexaedros amorosos que sufren, muy diferentes a los de las vidas de sus hijos adolescentes. Que no se note la ironía, por favor. 
Cerveza "Estrella Galicia"


Por último, llegamos a la fase de preparar el cementerio, pues quedan los sabios que nadie escucha y lloran con rencor sabiendo el ignorante camino que escogen sus hijos y nietos. Los ancianos son la variante humana que más se debería respetar, mientras que son los menos escuchados, los más ignorados y lo que más debería avergonzar a todas las generaciones anteriores a ellos, los más considerados una carga. Se les mete sin consulta o ignorando su opinión en un lugar triste, apagado y aburrido donde se cuentan las mismas historias.
Muchos ancianos que deberían haber sido respetados han muerto monótonos en sus mismos pensamientos y consumidos en el bingo y dentaduras postizas. Los ancianos deberían morir sabiendo que simplemente van a descansar después de toda una vida aprendiendo y habiendo aprovechado cada momento. 
Una pena que seamos estúpidos, ciegos y sordos. Una pena también, que aparte de lo ya dicho, no seamos mudos.
Agapanto. Su flor envejece poco a poco de manera que observamos el cambio
en diferentes flores del racimo que posee.

Lo mejor que puede hacer el ser humano es reconocer su estupidez y no negarla, admitir que hay un final, que sin cosas buenas no hay cosas malas, no hay morenos sin rubios, no hay rojos sin fascistas y no hay principios sin finales. 




The end.